#SomosNáutico / Mª Carmen Vaz: “El Club Náutico Sevilla es un referente mundial en los deportes náuticos”
La windsurfista abrió la senda de la vela olímpica hispalense en los Juegos de Sidney 2000 logrando un diploma en la clase Mistral para convertirse en la referencia de las futuras reinas de las tablas Marina Alabáu y Blanca Manchón.

FICHA PERSONAL- Mª Carmen Vaz
- Deporte: vela
- Juegos Olímpicos Sidney 2000 (8ª y diploma en la clase Mistral)
- Relación actual con el Club Náutico Sevilla: Socia de Honor
-¿Cómo recuerda sus primeros años como deportista en el Club Náutico?
-Aquellos inicios están muy ligados a las furgonetas del Club. Recuerdo los fines de semana de una manera muy diferente a la del resto de mis amigos de Sevilla. Los pasaba enteros allí: el Club ponía una furgoneta que nos llevaba y nos traía a las competiciones, tanto el sábado como el domingo. Esa ayuda logística marcó por completo mi infancia y juventud. Al principio iba por mi cuenta, haciendo algunas regatas sueltas, pero cuando empecé de verdad con el Náutico todo se estructuró: ya disponíamos de entrenador, de transporte colectivo… De repente, empezabas a sentirte una deportista de verdad, y no solamente una aficionada o windsurfista de playa. El Club fue el verdadero pilar de inicio de mi carrera de competición.
-¿Qué papel tuvo el Club en su formación tanto deportiva como personal?
-Fundamental. Pasé de hacer deporte de forma individual y amateur a contar con un método, disciplina y un entorno que me impulsó. Aquello te aportaba madurez y te enseñaba lo que significaba estar en un equipo y comprometerte con unos objetivos.
-¿Cuál fue el momento más especial antes de llegar a los Juegos Olímpicos de Sidney?
-Se viven muchas competiciones, momentos duros y experiencias con compañeras que terminan siendo amigas. Pero si tengo que quedarme con uno, hay una tarde grabada a fuego en mi memoria. Era un día de junio en Sevilla, hacía un calor horrible y yo estaba corriendo por la Palmera. Estábamos pendientes de los baremos de la Federación Española para ver si finalmente me seleccionaban para los Juegos. Me llamaron a las seis de la tarde para decirme que sí, que iba a los Juegos Olímpicos. Y apenas cinco minutos después, me llamó una grandísima amiga del equipo de la clase Europa para decirme que a ella también la habían clasificado. ¡Estábamos las dos supercontentas! Ese momento, en plena fatiga bajo el calor sevillano, es inolvidable.
-¿Qué se siente al representar a España en una cita de esa magnitud?
-Es muy difícil explicar con palabras. Cuando sales a desfilar con todo el equipo nacional… Después lo he vivido de otra manera en otros eventos, y como médico en otros Juegos, pero cuando lo haces como deportista es indescriptible. Te sientes muy pequeña en medio de tanta gente de todo el mundo, pero a la vez con una inmensa conciencia de estar haciendo algo muy importante.
-¿Qué valores le ha aportado el deporte?
-Me ha dado muchísimo: autoconfianza, un profundo compañerismo, capacidad de esfuerzo, de sufrimiento, entendido en el buen sentido, como entrega, y sobre todo una enorme capacidad de superación.
-Dejando atrás la alta competición, ¿a qué dedica hoy su actividad profesional y personal?
-Me retiré de la competición y me orienté hacia la Medicina. Actualmente soy médico en el Centro Andaluz de Medicina del Deporte (CAMD), donde atiendo a deportistas de todas las federaciones. Además, trabajo de forma específica con los deportistas de vela y acudo a competiciones con el Comité Olímpico Español (COE) formando parte de los servicios médicos. Aunque pasé 20 años vinculada muy de cerca a la Federación Española de Vela, hoy enfoco mi labor a todas las disciplinas, cuidando siempre la salud del deportista.
–¿Sigue vinculada de alguna manera al Club y a la formación de nuevas promesas?
-Totalmente. Toda mi vida gira alrededor del deporte; no he parado de practicarlo, especialmente deportes de agua como el wingfoil o el surf. Respecto al Club Náutico, sigo manteniendo una relación muy estrecha de forma indirecta: muchos de los jóvenes deportistas del Club que alcanzan el nivel federado pasan por el CAMD para sus reconocimientos. Como conservo tantísimos amigos y contactos, a muchos de esos chicos y chicas del Náutico los termino atendiendo yo misma en la consulta.
-¿Qué consejo daría a los jóvenes deportistas del Club que sueñan con llegar al máximo nivel?
-Que nunca se rindan, por muy lejos que vean la meta. Con trabajo, capacidad de esfuerzo y de superación, todo llega. Pero es clave saber rodearse de un buen entorno y dejarse asesorar, tal y como a mí me ayudó en su día el Club. La constancia guiada por buenos profesionales es la llave del éxito.
-¿Qué cree que diferencia al Club Náutico Sevilla como entidad deportiva frente a otras?
-Su capacidad de apertura e inclusión. Muchos clubes náuticos tradicionales son muy cerrados y elitistas, donde sólo puedes entrar si arrastras una larga tradición familiar. El Náutico, en cambio, fomenta activamente que los chavales jóvenes de cualquier procedencia se acerquen y practiquen deporte. No es una entidad cerrada, y esa vocación integradora es la que lo hace único.
-Con motivo del 75 aniversario del club, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a socios y nuevas generaciones?
-Que son unos privilegiados por haber llegado a uno de los mejores clubes de Sevilla. El mensaje es de ánimo para que persigan sus metas, sabiendo que siempre van a recibir el apoyo del Club si ellos responden con esfuerzo, dedicación y llevando con orgullo el nombre de la entidad allá por donde vayan.
-Para terminar: defina al Club Náutico Sevilla en una frase.
-Para mí, el Club Náutico Sevilla es un referente mundial en los deportes náuticos.