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#SomosNáutico / Blanca Manchón: “El Náutico me dio la oportunidad de crecer, competir y sentirme parte de una gran familia”

Miembro de una saga legendaria y pionera de windsurfistas que acumula más de 20 títulos mundiales, siendo menor de edad cogió el relevo de la vela sevillana en los Juegos de Atenas 2004, con diploma incluido, para posteriormente consagrarse a nivel internacional y regresar en la cita de Tokio 17 años después, cerrando el ciclo olímpico.

FICHA PERSONAL- Blanca Manchón

  • Deporte: vela
  • Juegos Olímpicos Atenas 2004 (8ª y diploma en la clase Mistral) y Tokio 2020 (11ª en la clase RS:X)
  • Relación actual con el Club Náutico Sevilla: Socia de Honor

-¿Cómo recuerda sus primeros años como deportista en el Club Náutico Sevilla?

-Recuerdo con muchísimo cariño mis primeros años en el Club Náutico Sevilla. Mis primeras imágenes son subida en un Optimist, en esos días en los que apenas soplaba el viento. Me aburría tanto que terminaba poniéndome de pie sobre el barco y agarrándome a la botavara mientras esperaba que se moviera. Supongo que, de alguna forma, ya llevaba en el subconsciente el windsurf, porque mis padres practicaban este deporte. Pero, por encima de todo, recuerdo el ambiente. Era un lugar donde convivían el deporte, los amigos y los valores que transmite crecer en un club como el Náutico. Haber podido vivir esa infancia en un entorno así, en Sevilla, fue un auténtico privilegio y, sin duda, marcó el inicio de todo lo que vino después.

-¿Qué papel tuvo el Club en su formación deportiva y personal?

-El Club Náutico Sevilla ha sido mi club de toda la vida y una parte muy importante de mi formación, tanto deportiva como personal. En mis primeros años sentí un gran apoyo, especialmente a nivel logístico. Éramos muchos los deportistas que competíamos representando al Club y recorríamos Andalucía y España para participar en regatas y competiciones. Fue una etapa muy bonita, llena de aprendizaje, convivencia y momentos inolvidables. Siempre me hacía gracia que la gente preguntara cómo una deportista de un club de Sevilla había terminado siendo windsurfista. Era una pregunta muy habitual y tenía su punto cómico, pero para mí era lo más natural del mundo. El Club me dio la oportunidad de crecer, competir y sentirme parte de una gran familia.

-¿Cuál fue el momento más especial de su carrera deportiva hasta llegar a unos Juegos Olímpicos?

-He tenido muchos momentos especiales antes de llegar a unos Juegos Olímpicos, pero recuerdo con especial emoción mis primeros Campeonatos del Mundo. Llegaba sin saber realmente cuál era mi nivel internacional, y verme de pronto subiendo al podio fue algo que me marcó muchísimo. Ahí empecé a darme cuenta de que, si realmente quería y era capaz de esforzarme al máximo, podía vivir de este deporte durante muchos años. Fue una etapa muy emocionante, de descubrimiento, ilusión y mucha motivación para seguir creciendo.

-¿Qué sintió al representar a España en unos Juegos Olímpicos?

-Fue una sensación difícil de describir. Siempre digo que para mí fue como entrar dentro de un videojuego. Tenía 17 años recién cumplidos, todavía estaba prácticamente en 4º de la ESO, y de repente me encontraba compartiendo Villa Olímpica con los mejores deportistas del mundo. Con la perspectiva del tiempo, creo que no fui realmente consciente de lo que estaba viviendo hasta años después. En Atenas pude disfrutar del ambiente olímpico al máximo, asistir a competiciones de otros deportes y compartir aquella experiencia con toda mi familia. Además, regresé con un diploma olímpico, uno de los recuerdos más bonitos de toda mi carrera.

-Pero regresó a unos Juegos 17 años después para vivir otra experiencia totalmente distinta en Tokio 2021.

-No era la forma que me había imaginado de volver, ya que nos cogió una pandemia el año antes y no sabíamos si iba a haber Juegos Olímpicos. No recuerdo que fue cerrar un ciclo, pero evidentemente me siento orgullosa de haber podido estar representando a mi país en Tokio.

-¿Qué valores cree que le ha aportado el deporte de alto nivel?

-El deporte de alto nivel te enseña valores que es muy difícil aprender de otra manera, te obliga a convivir con el éxito y con la decepción, a conocerte mejor y a gestionar tus emociones. También te demuestra que no existen los atajos: sin trabajo, constancia y esfuerzo no llegan los resultados. Aprendes la importancia del equipo y de hacer las cosas bien. Además, el deporte te convierte en una persona organizada, disciplinada y capaz de afrontar situaciones difíciles sin bloquearse. Son herramientas que me han acompañado también fuera del deporte.

-¿Cuáles son sus principales objetivos deportivos a corto y medio plazo?

-Desde que me retiré, coincidiendo con el nacimiento de mis hijos gemelos, cerré esa etapa de mi vida de una forma muy natural. Me he dado cuenta de que lo que realmente me apasionaba era competir, más que navegar por el simple hecho de hacerlo. Ahora mismo, siendo madre de tres niños, mis prioridades son otras. Estoy disfrutando al descubrir nuevos deportes y nuevos retos. Eso sí, nunca descarto participar en algún campeonato de Raceboard en casa, simplemente por disfrutar y reencontrarme con ese ambiente, aunque después de un par de días navegando el

cuerpo ya me recuerda que los años no pasan en balde.

-¿Sigue vinculada de alguna manera al deporte, al Club o a la formación de nuevos deportistas?

-Han surgido varias oportunidades para seguir vinculada al deporte, pero organizarlo todo no siempre es fácil. Ahora mismo mi prioridad es mi familia. Me encanta acompañar a mis hijos para que descubran el deporte y disfruten de él. Ojalá encuentren una disciplina que les apasione, y si algún día quieren dedicarse a ella de forma profesional, los apoyaré al cien por cien. Eso sí, me hace ilusión que sea un deporte diferente al mío, para que puedan construir su propio camino sin sentirse condicionados por quién fue su madre.

-¿Qué consejo daría a los jóvenes deportistas del Club que sueñan con competir al máximo nivel?

-El mejor consejo que me dieron y que intento aplicar siempre es el siguiente: Disfruta del camino dándolo todo y siendo tú mismo. Construye tu propio camino, a tu manera. Sólo así, cuando lleguen los éxitos, los disfrutarás de verdad porque sabrás que los has conseguido siendo fiel a quién eres.

También les diría que sean muy conscientes de una realidad que a veces olvidamos: a lo largo de una carrera deportiva se pierde muchísimas más veces de las que se gana. Eso no significa que lo estés haciendo mal, significa que estás compitiendo. Aprender a levantarse después de cada derrota es, probablemente, la mayor enseñanza que deja el deporte.

-¿Qué cree que diferencia al Club Náutico Sevilla como entidad deportiva?

-Es un club que ha conseguido que grandes personas lleguen a ser grandes deportistas, han sabido captarlos y sacar su máximo potencial.

-Con motivo del 75 aniversario del Club, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los socios, deportistas y nuevas generaciones?

-Que intenten llevar una relación sana entre los socios que no hacen deporte y los que lo hacen, que es un ambiente muy bonito y educar a nuestros mayores y a nuestros pequeños con los valores del deporte hará que seamos un club más grande.

-Defina al Club Náutico Sevilla en una frase.

-Es un club emblemático y con mucha raza.